Me despido de todas las personas que amé porque sé que aferrarlas a mí causa deterioro, no soy alguien fácil de amar, solo soy una persona sensible y me cuesta entender por qué Dios me hizo así, tan solo quisiera ser amada como amo a los animales, a las plantas, a mis amigos, al sol, a la luna, a todos aquellos atardeceres que pintaron de naranja el cielo y las nubes un toque de rosado, me despido porque ya no quiero ser ignorada, ni ser quien siempre se esfuerza por intentar y no llegar a nada-