Teoría de Simone Weil que explicaría la triste figura del pobre de derechas:
" A partir de un cierto grado de opresión, los poderosos logran necesariamente hacerse adorar por sus esclavos. Porque la idea de estar absolutamente doblegado, de ser un juguete de otro resulta insostenible para un ser humano.
Por eso, cuando a alguien se le priva de todos los medios de escapar a ese doblegamiento, no se le deja otra salida que convencerse de que las mismas cosas a las que le obligan él las hace voluntariamente o, dicho de otra manera, no le queda otro remedio que sustituir la obediencia por la abnegación, ( y aunque algunas veces esfuerce por hacer más de lo que le ordenan, sufrirá con todo menos, por la misma razón por la que los niños aguantan con risas cuando juegan algunos dolores físicos que los quebrantarían si los infligieran como castigo). Merced, precisamente, a ese subdefugio, la servidumbre envilece el alma."
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