La lluvia de negatividad y miedo que vuelcan los grandes medios es imposible de asimilar. Por circunstancias estoy yendo con gente que consume TV y es abrumador la cantidad de malas noticias que reciben y vomitan cada día. ¡Cuánto miedo inoculado, cuánto odio!
Estoy cansado y en cierto modo paralizado ante la enormidad de la campaña dirigida a asustarnos para que terminemos siendo conservadores.
Me niego y me refugio en estos sitios donde se tejen redes de cariño.
@fmolinero De ahí la inquina especial que le tengo a El Hormiguero. Es un programa que no tiene por qué gustarte, pero la gente lo ve por entretenimiento, y de un tiempo a esta parte decidieron dedicar cada vez más minutos a hablar de política. Echan al invitado de turno, se sientan en la mesa, se ponen serios y empiezan a sacar mierdas del gobierno. Y luego alguna tontería y chascarrillos para que la gente no piense mucho en lo que acaban de escuchar.