Será que estoy muy sensible, puede ser.
Hoy haciendo #trabajosocial me doy de bruces contra las consecuencias de los recortes y las situación global. Atiendo desde hace meses a una persona que duerme en la calle, hoy llega con los labios morados y las manos cuarteadas (un grado de máxima está noche y avisos de nieve desde hoy mismo). Los albergues están llenos desde x, el comedor social sin plazas, la vivienda... Si ya está difícil para una persona blanca, documentada y con trabajo, imagínense..
Total, que por más que remamos los dos para conseguir salir de la situación es un espiral descendente ...un remolino que nos lleva hasta las profundidades y no vemos por donde salir. Sin padrón no hay derechos, sin derechos no hay apoyos, sin apoyos no hay vivienda, sin vivienda no hay salud, ni perspectiva de futuro, ni vida...sin hogar no somos ni podemos ser.

Estamos bajo mínimos, no hay itinerario, no hay recursos suficientes, no hay más que la mirada, el abrazo y la insistencia en qué encontraremos como.

Hoy, mientras se le caían las lágrimas me ha dicho "estoy pensando en la muerte".

Y mientras yo trago las mías también.

Le abrazo y noto su delgadez.

Y sonríe, no sé ni de dónde, saca una sonrisa para apaciguar mi frustración.

Si supiera las capacidades y potencialidades que veo en él si no estuviéramos en esta mierda de sistema

EL CAPITALISMO ES MUERTE Y DESTRUCIÓN

Más lenta, más rápida, más ruidosa o silenciosa, pero es muerte.

Hoy estoy triste, enfada, frustrada, pero se que no voy a parar hasta conseguir remar hasta la orilla, al menos.

Pero no me olvido de a donde apunto.