Joven de 22 años permanece en coma tras confusión médica entre ictus y borrachera

Este caso evidencia fallos graves en la atención inicial: confundir síntomas de ictus con borrachera costó tiempo crítico. Urge revisión de protocolos, formación continua y una auditoría independiente. La familia merece respuestas claras y justicia, y que se eviten errores similares en el futuro.

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