La cuarta temporada de The Witcher llega con el sonado cambio de actor para Geralt, y uno, a estas alturas, ya ni recuerda qué pasó en las anteriores. La serie avanza entre giros, caos y tramas medio olvidadas, intentando rehacerse mientras redefine su tono. Aun así, si no has leído los libros quizá la disfrutes más: porque a veces parecen cagarse en ellos, pero el espectáculo mantiene cierta chispa fantástica que todavía engancha un poco, casi sin pretenderlo, curiosamente.

#SteveSeries

El spinoff de Las Ratas llega descolocado: verlo después de la cuarta temporada tiene poco sentido, porque ya conoces el destino de sus personajes y se pierde cualquier tensión. Además, se nota que está hecho con los restos de lo que iba a ser una serie completa, recortado y remendado para encajar como pueda. Aun así, ofrece cierta energía juvenil y caos callejero, aunque queda claro que nació como parche más que como proyecto sólido.

#steveseries ?