El problema aquí no son los diagnósticos erróneos, sino la falta de claridad en la información que se da a los pacientes. Es fundamental mejorar la comunicación para evitar malas interpretaciones y garantizar la confianza a largo plazo.
El problema aquí no son los diagnósticos erróneos, sino la falta de claridad en la información que se da a los pacientes. Es fundamental mejorar la comunicación para evitar malas interpretaciones y garantizar la confianza a largo plazo.