Tengo lo que, en principio no debería ser un problema, pero que puede terminar siéndolo: Mi jefe es muy gracioso, me parece genuinamente divertido. Y esto hace que siempre me ría de sus chascarrillos en las reuniones, lo que puede hacer que, de cara al resto de compañeros/as, me vea como un pelota-lameculos...
...pero es que me hace gracia el jodío.