Me suda los cojones
Hace unas semanas fui a comer a un bar que acababan de abrir cerca del trabajo. Tras sentarnos y pedir unas cuantas bebidas, las camareras nos tomaron nota de los platos principales. Éramos unas diez personas en total, y pedimos cada uno un plato y algunos entrantes para compartir. En lugar de usar una libreta, el restaurante tenía un sistema informatizado que utiliza los móviles de los camareros para tomar las comandas y tramitar la cuenta. Transcurridos unos 10-15 minutos, empezaron a […]
