Cuando pensé que casi era la única, investigo y cerca de 10 millones de personas seguimos con prepago.

Estoy feliz por no contribuir a mi propia infoxicación inmediata, constante y accesible desde cualquier lugar.

Y feliz por llevar 7 años con el mismo dispositivo, de teclas desgastadas y que coge polvo a menudo por falta de uso.

Sí, me alegra seguir con este mismo móvil. Sin internet. Con silencios y espacios de desconexión.

¿Cuánto tiempo me lo permitirán?
Eso es otra historia.