EL FRESCO PERDIDO DE LEONARDO
En Florencia, en el Salón de los Quinientos, del impresionante Palazzo Vecchio, puede encontrarse un fresco realizado por el taller de Giorgio Vasari. Según Maurizio Seracini, podría ocultar otra obra más importante.
¿Pero de qué obra hablamos?
50 años antes de la obra de Vasari, dos grandes genios fueron llamados a Florencia. Miguel Angel y Leonardo coincidieron, por única vez, en la misma sala para realizar, cada uno de ellos, una obra distinta. Verles trabajar debió ser algo único.
Y verlos discutir debió ser algo divertidísimo, que ambos artistas se odiaban.
Además, el contrato lo realizó Nicolás Maquiavelo. Un Maquiavelo histórico que no tiene nada que ver con la imagen mitológica que se ha creado sobre él, pero ambas cosas son otro tema a abordar en otra ocasión.
La obra de Miguel Angel acabó siendo destrozada. En cambio, la de Leonardo se mantuvo durante décadas. Tenemos incluso algunas copias como esta que hizo el propio Rubens (basado en otra copia a su vez).
En cualquier caso, se consideraba la obra desaparecida por el trabajo de Vasari. Hasta que Maurizio Seracini, historiador del arte, empezó a darle vueltas a la posibilidad de que la obra no hubiera sido cubierta, sino tapada.
Vasari ocultó y salvó algunas obras de Leonardo de la destrucción, cuando este autor había caído en desgracia por ser gay. Y según Seracini, quizás hizo lo mismo en el Salón de los Quinientos, y nos dejó un mensaje para la posteridad, "CERCA TROVA", "el que busca, encuentra".
A principios del sXXI, Seracini consiguió acceso a un radar que le permitió determinar que... existía una cámara de aire. La obra de Vasari no está directamente sobre la pared, sino separada por unos 2 cm de aire.
La imaginación de todo el mundo se disparó.
En 2012, se realizaron unos pequeños agujeros que se utilizaron para introducir una microcámara y para rascar algo de la pared. Los resultados no han sido concluyentes, si bien se ha podido recuperar restos de pintura que pertenece a la época de Leonardo.
Sin embargo, retirar la obra de Vasari no es nada sencillo, está sobre una capa de yeso y moverla probablemente va a provocar su destrucción. Con lo que no es fácil encontrar una forma de llegar a lo que pueda haber más allá.
Por otra parte, muchos historiadores del arte opinan que la obra de Leonardo jamás pasó de bocetos, que no podemos estar seguros de que realmente estuviera en esa parte de la pared y que arriesgar una obra maravillosa de Vasari por indicios tan débiles es una barbaridad.
En mi opinión, tienen razón.
Mientras no podamos encontrar una forma de estar seguros de que la obra de Vasari no va a sufrir ningún daño, no podemos llegar hasta lo que haya más allá. Y va a ser muy complicado.
Pero nuestra imaginación es libre, y el sueño de que pueda haber un Leonardo perdido y no contemplado en 500 años, es demasiado atractivo como para olvidarlo.