La Cisterna de la Antigua Micenas data de la Edad del Bronce, construida por los micénicos alrededor del 1500 a. C. como parte de su sofisticado sistema de gestión del agua. Este depósito subterráneo, alimentado por un manantial natural a través de acueductos subterráneos, fue crucial para la supervivencia de la ciudadela micénica, especialmente en tiempos de asedio.