Decepcionada pero apenas sorprendida por cómo en espacios de jerarquía sociolaboral se camuflan y silencian violencias.
Intentamos progresar, hacemos cursos, leemos ensayos, reconocemos peligros aquí y allá en las redes sociales y las fake news.
Sin embargo en los ambientes más cercanos somos lentamente embaucadas en la violencia y normalización del silencio y la soledad