Decepcionada pero apenas sorprendida por cómo en espacios de jerarquía sociolaboral se camuflan y silencian violencias.

Intentamos progresar, hacemos cursos, leemos ensayos, reconocemos peligros aquí y allá en las redes sociales y las fake news.

Sin embargo en los ambientes más cercanos somos lentamente embaucadas en la violencia y normalización del silencio y la soledad

Cuando queremos responsabilizarnos viene la culpa (la que pensamos nosotras y la que nos cargan los demás desde fuera) y el miedo al fracaso.

El tiempo me ha dado mas herramientas pero las sensaciones son las mismas. El proceso de abrazarme y quererme con mis errores es difícil. Al menos he reconocido patrones y limites y he podido "dejar de dolerme" en soledad, embebida en un silencio artificial