Anoche y anteanoche, algunos maratonistas vimos las 2 partes de #LHerencia de Matthew López en el Lliure.

5 notas rápidas sobre uno de los grandes títulos de la cartelera de este año en Barcelona. Y sobre sus altibajos.

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1. #LHerencia se lee mucho mejor que se ve. Es teatro, pero parece narrativa adaptada. Obvio, si piensas que la obra de Matthew López se inspira en una novela, #HowardsEnd de E. M. Forster. Pero lo que te pasaba volando en 270 pp. de lectura, te acaba pesando en 6h de función. Y eso hay que decirlo.
2. El tempo es una trampa. El propio autor aconseja decir la 1ª parte "demasiado deprisa" 👇 Quizá porque los personajes son jóvenes e hiperactivos. Quizá para no aburrir. Y en algunas escenas, eso tiene un riesgo de "pasar texto". Por suerte, Josep Mª Mestres sólo hace caso a Matthew López a ratos.
3. Los 13 del elenco dan el callo las 6h de función. Pero maravilla el trabajo de gesto, de silencios y registros de Albert Salazar como Eric Glass, el personaje más complejo y, hasta donde yo lo veo, el alter ego de Matthew López. Sobre todo si piensas que Salazar era el chaval de #AKA.
4. #LHerencia es, muy probablemente, el gran acierto programador del Lliure de Manrique este año. La platea estaba llena de espectadores claramente no habituales, comentando y (sobre)reaccionando a los giros de guion como pocas veces se ve en una noche de estreno. Y eso es un éxito teatral y social.
5. La traducción de Joan Sellent es tan importante como la dirección de Josep Mª Mestres. Hay muchos pasajes (sobre el camp, sobre los primeros años del VIH, sobre la herencia) que son para leer, releer y subrayar. Como le dice Toby a Leo: es importante tener los libros. Pues eso. Tenedlo. Y leedlo.