Es increíble que hayamos normalizado pasarnos media hora en un andén esperando a poder entrar en un vagón de metro atestado para llegar a una oficina a conectarnos a un ordenador. Es inexplicable que no está todo ardiendo, en ruinas, por este motivo.

@ramirenko Mi récord fue un tiempo que trabajé en la ciudad de un gran banco cántabro.

1:15-1:30, depende de cuántos buses tuviera que dejar pasar. Tres transbordos.

Durante mi tiempo en Madrid por suerte casi siempre trabajaba justo debajo de mi casa. No me creía la suerte que tenía. Un año en Torre Picasso (20m a pie), tres debajo de mi casa (con momentos intermitentes y puntuales de ir a cliente), tres meses en Aluche y luego ya el COVID.

@ramirenko Ahora: pienso por ejemplo en mi amiga veterinaria que se pasa la mañana (con frío, con calor, con lluvia) de explotación en explotación mirando vacas y ovejas. A ella le encanta porque le flipa el campo, pero las cosas como son, lo nuestro es un trabajo físicamente cómodo (y mental y psicológicamente extenuante muchas veces).