Aconsejo a los periodistas que siguen en Twitter que vayan haciendo las maletas. Pueden contar los desvaríos del tirano desde fuera de la plataforma, su presencia en la jaula del pájaro legitima la censura.
La libertad de expresión requiere un compromiso de no colaboracionismo con los censores.
En Mastodon recibiremos a los refugiados con todo nuestro cariño.
Huid, insensatos.