Desalojar lo que fue Twitter ya no es una cuestión de libertad de expresión sino de salud pública.
Quien se queda dentro de la alcantarilla es un nuevo infectado y como todos ellos propagará la infección.
En cualquier caso analizar las actividades de los sujetos infectados quizás sea una materia interesante de investigación científica.
Por qué tantas personas inteligentes se alimentan de mierda plantea un interesante problema biológico y evolutivo: la rata que sobrevive es más peligrosa.