Bueno hay una parte de esta historia que es todavía más turbia y no os he contado: cuando los bulos sobre la nacionalidad del asesino empezaban a propagarse tuvo que salir el portavoz de la familia a decir que no sabían quien era el agresor y que no esparcieran bulos sobre la nacionalidad porque todavía no sabían nada. Una reacción normal, ¿no?
No en el bar nazi, donde rápidamente sacaron fotos del portavoz con niños africanos y concluyeron que era un woke de esos pro-inmigración.
Y con esta conclusión tomada, empezaron los ataques: que si tenía las manos manchadas de sangre, que si se merecía lo que había pasado, etc etc.
La realidad es que el protavoz de la familia es un misionero católico (de ahí las fotos) que además trabaja de reportero en TreceTV.
Lo contaba en la COPE, podéis escuchar el audio dónde se derrumba en directo:
Cómo de podrida has de tener el alma para decirle a una persona que acaba de perder a un familiar, UN NIÑO, asesinado a sangre fría, que se merece aquello porque has visto dos fotos de él con niños pequeños negros.
Y esta gente crece en número cada día, se hace fuerte, ocupa poco a poco más y más parcelas de poder. Y cuando queramos darnos cuenta estarán tomando decisiones.
@Shine_McShine
Por fortuna he vivido ajeno a esta infamia, pero hoy he visto en el Telediario cuando hablaban del asesinato que hacían mención a que "la polémica ha saltado en redes" y a cómo se habían difundido en redes bulos sobre la nacionalidad del asesino. Que al parecer puede que fuera un enfermo mental.
Y yo digo: en vez de continuamente blanquear a Twitter y hablar siempre de "las redes", podrían haber explicado cómo de nuevo saltaron y se esparcieron los bulos sin ningún tipo de freno, encontrando un ambiente propicio para ello, por la red social X, y no "por las redes".
Sin meterse mucho con esa red. Pero a la décima vez que se hable claro igual a la gente ya le empieza a apestar.