Resolver un problema o lograr un objetivo puede ser difícil si utilizamos las mismas estrategias una y otra vez y no avanzamos. Analizar nuestro progreso y, si es necesario, cambiar la definición del problema o las técnicas utilizadas, puede facilitar el avance hacia la solución de un problema o el logro de un objetivo
Como dirían por ahí, no hay que tropezar con la misma piedra dos veces, mejor toma otro camino.