Querido abstencionista activo: lo que tengo es miedo, no ganas de discutir contigo.
Si te ofenden mis agravios y mis salidas de tono, si no concibes la pérdida del “lenguaje educado”, si tienes el privilegio de no estar suficientemente asustado porque no te toca (o crees que no te toca) lo suficiente la vuelta del fascismo: bloquéame, sigue y no me repliques.
Mis mensajes contra la abstención activa no son para convencerte, son una catarsis para consolarme y sentirme arropado. Discúlpame, abstencionista: en mi estado actual de ansiedad por el ascenso del fascismo no distingo al que se pone de lado del que los jalea.
@fran te entiendo perfectamente. Tengo un familiar abstensionista que casualmente comulga con todo el paquete de paranoia y odio de cierto partido de tres letras con ideología de hace cien años. Pero con el paquete entero. Es difícil trazar una línea cuando parece qué hay ciertas ideas que se tocan porque no sabes por dónde va a salir esta gente. Yo también tengo miedo.
@viewtifuldante Bueno y además si tu familiar comulga con este fascismo posmo déjalo que se abstenga que en este caso igual nos va bien xd
@fran lo que a mí me preocupa es que al final es todo de boquilla y que ese tarado seguro que va a ejercer su derecho a voto. 
@viewtifuldante Es que no se puede discutir con ellos (que por cierto, casi siempre son hombres blancos de mediana edad) porque no conciben lo que es sentirse en peligro. Teorizan sobre cómo nadie “va a tolerar que le quiten sus derechos”, como si fuera algo que pudiera pasar en el futuro y no cosas que están pasando ahora. Y encima todo el rato con el tone policing. Es como pegarse contra un muro.
@fran esa es otra, es que los recortes y la precariedad la estamos viendo ahora mismo. Y a marchas forzadas.
@fran La verdad que si tanta ansiedad tienes, a lo mejor deberías dejar las redes sociales durante, al menos, unas semanas
@fran Pues es con el miedo con lo que se manipula mejor a la gente, haciendo que se apodere de ellos para que abandonen cualquier actitud racional y se vuelquen en aquel que se proclame como su salvador.