Qué tiempos los de la #bollosfera y los del libro «¿De otro planeta? Miradas cotidianas desde el Universo Blog», que allá por 2006 recogía textos de blogs escritos por lesbianas.

Fue la primera antología de #blogs que se publicó en España, así en general. Y también fue el primer libro que edité yo, lo cual para mí es más importante.

Aprovechando el día que es, dejo por aquí el link para descargarlo gratis, en PDF y EPUB.

https://ln.sync.com/dl/18dda8240/25vfcpky-waqebgkv-nxms6t3y-z8iwy6a6?sync_id=9755274970008

#orgullo #lgtb #orgullo2023

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Va hilo de cómo salí del armario. Lo conté en Twitter en su día, pero me traigo aquí la batallita.

La historia incluye salir en los titulares de un periódico y la frase de mi madre: «¿verdad que hay gente que escribe sobre aviones y no es un avión?» :)

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Hace 17 años (cómo pasa el tiempo, madre mía, qué barbaridad) yo era una lesbiana en fase 1 inocente y no tan feliz que a sus 29 años casi ni se enteraba de «lo suyo» y que pensaba «ay, dios, vale, me gustan las chicas, ¿y ahora qué?, ¿dónde se conocen chicas?». A todo esto, yo vivía en Sitges, paraíso gay pero no lésbico, precisamente.
(Nota: a la 1ª chica con la que me lie la conocí en un autobús —suena a topicazo pero ella iba leyendo Rayuela y me prestó su móvil porque yo me quedé sin batería en mitad de una llamada urgente de trabajo— y a la que la fue mi primer amor, la conocí en su casa, cuando fui a instalar unos programas en mi ordenador, que me prestaba su compañero de piso, así que a mi yo de entonces tendría que decirle: «en cualquier sitio, Nuria, se conocen en cualquier sitio»).

Por aquella época no había redes sociales, pero sí había blogs, y no sé cómo caí en el de #GloriaFortún (hoy bastante conocida y con un par de libros publicados, entonces «Hester Prynne», autora del blog «La letra escarlata») y me enganchó.

Una chica, a la que le gustaban las chicas, que escribía genial y que encima hablaba de literatura victoriana... una maravilla de blog.

Así que de un blog fui saltando a otro y entonces se me ocurrió o recogí, en realidad, una idea que circulaba por aquella «bollosfera» y que era recopilar en un libro lo mejor de aquellos #blogs. Así que me puse manos a la obra y de allí salió el libro «¿De otro planeta?».

Aquello empezó a tener trascendencia y de repente me querían entrevistar en varios sitios, pero había un problema y es que yo todavía no les había contado a mis padres (ni a casi nadie, fuera del entorno blog) «lo mío».

No es que yo tuviera miedo de que me rechazaran o algo así. No, qué va. Yo sabía que lo aceptarían.

El problema era mucho más profundo: en mi casa nunca jamás se habla de temas personales/emocionales. No. Nunca. Jamás.

Así que me hubiera costado lo mismo contarles que tenía noviO a contarles que tenía noviA (que no la tenía). Contarles algo tan íntimo, tan personal, suponía traspasar una barrera que nunca se había traspasado en mi familia.

Pero esos días, gracias a mi amigo Iker Merchán, me entrevistó #MartaPeirano (sí, la misma Marta Peirano de «El enemigo conoce el sistema», que entonces no era tan conocida pero apuntaba maneras con su blog «La Petite Claudine»).

La entrevista salió publicada en la revista Consumer, en la que entonces trabajábamos los tres.

https://www.consumer.es/tecnologia/internet/nuria-rita-sebastian-autora-de-la-antologia-de-blogs-de-lesbianas-deotro-planeta.html
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Nuria Rita Sebastián, autora de la antología de blogs de lesbianas '¿De otro planeta?' | Consumer

Ha tenido que ser una recopilación de blogs de lesbianas quien lleve hasta el gran público del papel la bullente comunidad cultural que se está gestando en Internet desde hace seis años. Su autora, Nuria Rita Sebastián, confiesa que “el peso de los blogs entre la comunidad de lesbianas es ahora mismo tal que se […]

Consumer |

Así que la cosa estaba a punto de hacerse pública y yo no podía retrasar más el momento de hablar con mi madre. Como yo vivía en otra ciudad, la llamé por teléfono para tener «la» conversación.

No sé ni cómo empecé (supongo que hablando de las ofertas del Eroski, que es un tema recurrente) pero llegó un momento en el que seguí: «bla bla bla que he hecho un libro y va a salir publicado pronto bla bla bla que es de lesbianas».

—Mi madre: Ah.

—Yo: Pues eso, que va a salir la entrevista en la revista Eroski y claro, te lo tenía que contar antes.

—Mi madre: ¿En la revista del Eroski? ¿la de papel?

(Yo me imaginaba a mi madre pensando «dios mío, mi hija lesbiana en la revista que leen en todo el barrio»).

—Yo (mentira piadosa): No, tranquila, en internet, que lo lee menos gente.

—Mi madre: Ah.

—Yo: Pues eso.

Con esta conversación yo di el tema por zanjado, pero mi madre tiempo después me dijo: «Hija, es que yo no me enteré de nada. Que si un libro, que si una entrevista, que si el Eroski... que no sabía ni qué me querías decir, por eso decía "ah"».

—Yo: Pero, ama, si te digo que he hecho un libro de lesbianas, ¿tú no te imaginas nada?

—Mi madre: Yo qué sé, ¿verdad que hay gente que escribe libros sobre aviones y no es un avión?

(Mi madre siempre me desarma con su lógica imbatible).

—Yo: Pues sí soy un avión, ama, sí.

Al mismo tiempo el libro ya estaba publicado y mi madre se hizo con un ejemplar, que regaló a mi padre, para contarle «lo mío». La escena fue tal que así:

—Mi madre: Toma, que te he traído un regalo.
—Mi padre: ¿Un regalo? Pero si no es mi santo, no quiero regalos.
—Mi madre: Es un libro, ábrelo.
—Mi padre: ¿Un libro? Pero si yo no leo.
—Mi madre: Que es un libro de tu hija, que lo ha hecho ella, ábrelo.
—Mi padre: Ah, pues si es de mi hija entonces sí, me lo quedo.

Cuando le pregunté a mi madre qué le había parecido el libro, respondió: «pues muy bonito, es un libro, con muchas páginas, y naranja, está muy bien» XD

Os parecerá que no es hacerle aprecio, pero lo decía de verdad. Acostumbrada a mi revista, que esto fuera «un libro con muchas páginas» era novedad.

Más tarde, hablando con mi padre me dijo que a él le había gustado mucho, que era «un libro de amor». Mi madre: «para mí que no se ha enterado de nada». Yo: «me da que es el que más se ha enterado de todo». Ojo, que mi padre entonces tenía 72 años.

Cuando más tarde presentamos el libro en La Casa del Libro en Bilbao mi padre era el fan número uno. Las chicas que vinieron a la presentación fliparon con él.

Una preguntó que para cuándo una segunda parte y mi padre se levantó para decir que eso, que él quería más libros y todas le aplaudieron. Estaba en su salsa.

Era tan fan que en Vitoria estuvo a punto de ir a la radio con un ejemplar para decirles que su hija había hecho un libro y que a ver si hablaban de él (mi madre lo detuvo antes de salir, y menos mal).

Para cuando me entrevistaron en el #20Minutos (la entrevista es horrible, la 1ª pregunta ya es para no seguir leyendo) ya tenía resuelto lo de mi familia, pero fue como salir del armario a lo grande, ahí se enteraron la mayoría de mis conocidos/as.

https://www.20minutos.es/noticia/179979/0/marca/veranear/lesbiana/

Y bueno, con esto yo ya di por supuesto que no necesitaba salir del armario más veces, pero luego te das cuenta que nunca es del todo así, siempre hay un montón de pequeños momentos en los que tienes que estar saliendo del armario.
Cuando en una comida de trabajo te preguntan si estás en Bcn por amor y dices que sí, que tu noviA es catalanA (y luego te llevan a un aparte para sugerirte no hablar de temas personales en ese sitio, y te lo dice la misma persona que ha estado alardeando de amantes media comida).
Cuando vas al ginecólogo y te pregunta por los métodos anticonceptivos y dices que ninguno y poco menos que se escandaliza porque no quieres tener hijos y estás jugando con fuego y ni se le pasa por la cabeza que no seas hetero.
Y luego se lo dices y acaba haciendo bromas al recetarte la píldora en plan: «mira qué bien, así que te vas a poder liar con hombres» (después de eso estuve 10 años sin volver a un ginecólogo y ya sabemos las consecuencias de eso, las operaciones que vinieron después).
Cuando vas a cualquier sitio y presentas a tu pareja como tu pareja... En fin, que lo de salir del armario a día de hoy sigue siendo un continuo, que no te libras de eso ni con un titular en el periódico.

En 2020, cuando escribí este hilo en twitter finalizaba diciendo:

«Aunque por suerte cada vez llama menos la atención y ojalá algún día ni siquiera la llame. De hecho quiero pensar que vamos hacia eso».

Hoy, con todo lo que se está viendo por ahí fuera, las retiradas de banderas, lo de Italia, ciertos comentarios, la gente de la caverna que ahora parece que está saliendo de donde estaba escondida… pues no sé. No sé si soy tan optimista como hace 2 años. A veces me parece que vamos para atrás.

@editora Yo a eso lo llamo «la resistencia»: la resistencia de los padres a ver y entender las cosas aunque las tengan debajo de sus narices a plena luz del día.

Me acuerdo de la primera pareja gay con la que compartí piso allá al inicio de los 90. La madre de uno de los chicos no paraba de asumir que esta o aquella amiguísima era «su novia». Él era un chaval guapísimo, muy gay, y tenía todo un cortejo de amiguísimas, pero claro que ninguna era su «novia».

Los padres del otro chaval, en cambio, no entendían por qué se pasaba todos los fines de semana en nuestra casa, y asumieron que era para ver las pelis porno de Canal+. Así que le pusieron Canal+. Y la verdad es que para la que liaban en casa los fines de semana, te garantizo que no necesitaban ver porno de ninguna clase.

Supongo que para cada familia hay un proceso algo lento en terminar de superar estas resistencias.

@acousticmirror Bueno, eso y que de verdad en mi casa nunca jamás hablamos de cosas personales, con lo cual, nos cuesta mucho expresarnos. A mí mi madre nunca me buscó novios y ella misma se casó muy tarde para su época (a los 29). Incluso mi abuela se casó tarde para su época (a los 25). Ellas me decían: tú sácate la carrera, consigue un trabajo, ten tu independencia y ya. Así que en realidad no había nada "sospechoso". Y que cualquier mujer vasca hetero parece más lesbiana que yo XD

@acousticmirror No sé si has visto la película «80 egunean» pero hay un momento en el que la madre llama a su hija porque le preocupa una cosa y en vez de decir claramente «me preocupa tal», empieza a dar vueltas y a contar no sé qué otra historia y la hija en plan «pero qué me estás contando, ¿para eso me llamas?» y en mi familia somos totalmente así.

Sin ir más lejos hace solo 2 semanas que mi hermano mayor me contó algo mínimamente personal suyo por primera vez y casi colapso.

@editora Tremenda historia, te mando un a brazo desde México!.
@editora @acousticmirror es curioso pero debe ser la región. A mí también me ponían como meta desde peque estudiar, trabajar y ser independiente económicamente por mi misma. Y mi abuela siempre me decía "hija, recuerda, mejor sola que mal acompañada".
Y lo de las mujeres vascas debe tener que ver con las peluquerías de la zona. Tremendas barbaridades con el pelo hacen.
@editora @acousticmirror y acabo de darme cuenta de que el post tiene un año y yo aquí tan pichi comentando 😂😂😂
@Argyle13 jajaja, bueno, el comentario sobre las peluquerías vascas no tiene fecha de caducidad, es eterno XD
@editora el corte, los tintes, los colorinchis...el horror
@editora jajajajaja yo me acuerdo siempre del día que vi una señora muy tiesa por Bilbao con el pelo de dos colores. En horizontal. Parte superior roja y parte inferior negra. Llevaba la cabeza del Osasuna 🤣🤣🤣
@Argyle13 Yo hice una apuesta con una amiga (algo me ha quedado de nacer en Bilbao y no pude evitar entrar al trapo de "hay que no ovarios de ir a esa peluquería de modernos") y acabé con la cabeza casi rapada de un lado y media melena del otro. En Barcelona, eso sí.
@editora eso estaba de moda cuando tenía unos 18. Jamás se me ocurrió hacerlo pero a una amiga con melenaza le desgraciaron la cabeza. Casi pego a la peluquera por hereje

@Argyle13 No sé si te he compartido alguna vez un post de una amiga mía de Cuenca, sobre el día que intentaba encontrar una peluquería "normal" en Barcelona y cómo acabó la cosa. No tiene desperdicio 🤣

http://algoincoherente.blogspot.com/2008/11/ir-al-la-peluquera-es-un-deporte-de.html

¿Ir al la peluquería es un deporte de riesgo?

Ayer cometí el terrible error de ir a la peluquería… Este es un error muy recurrente en mi vida, ¿por qué insisto? Pues si, siempre sucede d...

@editora jajajajaj soy yo pero tengo una en el barrio que más o menos me entiende. Y no. Tampoco hablo peluquerés