El Illo del presente está viviendo ahora mismo las consecuencias de que el Illo del pasado se apuntase a un plan que no le apetecía nada por puro compromiso.
En mi dictadura habría un toque de queda a la inversa, levantarse más temprano de las diez en fin de semana y/o festivo será considerado sedición y alteración de las buenas costumbres.
Encima he llegado media hora antes, me he parado en un bar a tomarme un café y me han puesto la polialeación mimética con la que hicieron el T1000.