Estos días en los que tanto se está hablando de desertificación y sequía, es importante poner en valor esta técnica agrícola q permite hacer una gestión eficiente de aguas en escorrentía y evitar problemas de erosión
Hablamos del diseño hidrológico en #LíneaClave ó #Keyline.
Estamos habituados a ver líneas de plantación en cultivos siguiendo la línea de máxima pendiente. Esto facilita el trabajo del tractor y reduce el riesgo de vuelco.
Pero tiene un problema: cuando llueve el agua toma velocidad y acaba erosionando el suelo.
Con el diseño en #LíneaClave las plantaciones se realizan siguiendo líneas que casi son paralelas a las curvas de nivel pero con un poco de pendiente para que el agua pueda circular sin generar erosión y permitiendo de esta manera que se infiltre en el suelo.
Esta retención de agua en el suelo, junto con otras técnicas como trabajar cubiertas vegetales, etc. que aumenten los contenidos de materia orgánica del suelo, forman una estructura muy porosa con una gran capacidad de almacenar agua.
Esto es lo que hemos estado trabajando esta semana para #Magnavides. Implantación de viñedo en #LíneaClave #Keyline
Veamos las diferencias de la foto:
A la izquierda vemos un campo cultivado siguiendo la línea de máxima pendiente; el resultado será pérdida de suelo por erosión y poca capacidad de retención de agua.
A la derecha, vemos el marco de plantación siguiendo el patrón #keyline; el agua circulará despacio permitiendo su infiltración en el suelo, aumentando su resiliencia frente a la sequía.
Ahora toca aumentar contenidos de materia orgánica: por cada 1% aumentará hasta en 160.000 litros de agua por hectárea.
Muchos de los suelos de la península ibérica, como consecuencia de prácticas agrícolas que son lesivas, se encuentran con niveles de materia orgánica inferiores al 1%. Es prácticamente un desierto.
Toca incrementar urgentemente estos valores para evitar la desertificación.