El arzobispado de Canterbury, que organiza la #coronación de Carlos III, ha publicado los detalles del servicio religioso.
Uno de los cambios más radicales tiene que ver con el juramento al nuevo monarca. Históricamente, los pares del reino juran su obediencia y fidelidad al rey coronado —y, después, cubrirse con sus coronas.
De esta vez, se ha pedido a los nobles que no lleven corona y que todos, no solo los nobles, presten juramento, incluso los que lo vean por TV