@el_pais Ese es el cáncer de la pureza ideológica que carcome a la izquierda más radical. En lugar de enfocarse en el objetivo de lograr conquistas para el bienestar del pueblo, así sean parciales y mejorables en el tiempo; por un quítame-esas-comas y el apego a lo que dicta “su doctrina”, se sabotea el progreso y se escoge la nada. Lo mismo ocurre con la pugna por el liderazgo: todos somos iguales pero algunos lo son más que otros.