Hoy volví a ver Battle Royale, después de leer las noticias por la mañana de una manifestación militar contra los derechos humanos, y después de una semana de nuevas revelaciones de #EjércitoEspía, y me parece más vigente que nunca. La manera en que los militares condenan a los jóvenes a una vida sin futuro, la manera en que un poco de desconfianza en un momento clave puede echar todo a perder (la escena del faro), que siempre hay un psicópata que simplemente quiere verlo arder y que estará jugando a favor del poder, el patetismo del poder interpretado perfectamente por Beat Takeshi, y la manera en que el poder puede tener misericordia por dos tres personas pero nunca parará sus juegos sádicos...