En Auschwitz, todo aquel recién llegado menor de 15 años era enviado automáticamente a la cámara de gas. Thomas Buergenthal, en cambio, logró pasar inadvertido y ser registrado en el campo.
En 1945 fue trasladado a Sachsenhausen.
En su retirada, los nazis iban evacuando los campos a la par que trataban de eliminar las pruebas de sus crímenes. Thomas se vio forzado a caminar durante horas en una de las llamadas "Marchas de la muerte" hasta Sachsenhausen.
Allí fue liberado por los soviéticos.