Uno de mis jefes me ha preguntado si hoy me puedo quedar un rato más y así hacemos unos cambios en un documento para el cliente.
Le he mirado con escepticismo y recordado que me despidieron y hoy es mi último día de trabajo, que no veo muy claro lo de hacer horas extra
Como veo que despierta curiosidad, continuo: para empezar, me lo ha pedido con ojitos de cordero degollado, mas o menos como en el gif. No ha insistido mucho, pero es que sabe que nadie más en la oficina sabe hacerlo
Me he ido hace un rato, no me he ni planteado empezarla tarea, pero les he dejado preparados los archivos lo mejor posible para facilitar el trabajo. De la oficina me voy totalmente de buenas, su intención es volver a contratarme cuando sea posible. Ya veremos si quiero yo.
Pero vamos, dejo todo atado y bien atado, todo bien explicado, sin marrones, y hasta he creado tutoriales sobre las tareas que hacia yo y que dudo que muchos supieran hacer de manera eficaz. Ya quisieran otros esta modélica transición :P
Y nada, que ya estoy de “vacaciones permanentes revisables”.
El viernes vuelvo, a desayunar de gorra y llevarme cosas que no me podía llevar hoy, y despedirme de mis jefes de equipo que están de viaje