La gente descubriendo que la violencia estructural es real y que afecta a muchísimos objetos de consumo es algo que me fascina y aterra a la vez.

"Si criticamos el jueguico de la jotacá, ¿qué hacemos? ¿Dejamos de consumir también juegos de Riot? ¿Cancelamos a Blizzard?"

Bueno, tal vez sea un buen punto de inflexión para que te plantees a quién le das dineros y si te sientes a gusto haciéndolo.

"Es que la cultura de la cancelación se lo va a llevar todo por delante".
Me parece más honesto decir que te resulta violento o incómodo pensar en dejar de consumir cierto tipo de ocio que hacer esa gimnasia mental, la verdad.
Es incómodo pensar en quitarte cosas que en definitiva tienen un impacto positivo en ti de alguna forma. Yo lo he hecho y me jode no acceder a X porque no quiero gastar mi dinero en ciertos sitios.
Pero yo (YO) creo que es mejor eso y mantener ciertos principios.
Y a veces caigo en consumir cosas que sé tienen problemitas. Pero, no sé, por hacer al menos dos minutos de reflexión de que eso que estoy tomando no es del todo fresco no me he muerto todavía.