Esta noticia en @eldiarioes me ha recordado cuando hace unos meses una amiga muy amiga, y que comparte piso desde hace muchos años, me contó que uno de sus compañeros dejaba la casa y habían puesto un anuncio para alquilar la habitación

Es una habitación muy pequeña e interior y la alquilaban a un precio bastante bajo para ser Barcelona centro (menos d 300€ con gastos incluidos)

En la semana que llevaba el anuncio colgado les habían escrito más de 100 personas

https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-reconoce-antigitano-40-vascos-no-les-alquilaria-vivienda-les-quiere-colegio-hijos_1_9880314.html

(sigo)

Euskadi se reconoce 'antigitano': El 40% de los vascos no les alquilaría una vivienda ni les quiere en el colegio de sus hijos

Cuatro de cada diez vascos no quiere vivir en un barrio en el que haya gitanos. Tampoco les alquilaría una casa y haría todo lo posible porque sus hijos no compartan aulas con menores de etnia gitana. Un informe de Ikuspegi, el Observatorio Vasco de Inmigración, no deja lugar a dudas: En Euskadi pervive un "antigitanismo estructural" que "dificulta la convivencia intercultural". El informe de Ikuspegi presenta una "dura fotografía" que casa poco con una sociedad vasca que parece cada vez más abierta a otras culturas a través de la inmigración. Contrasta, por ejemplo, esa percepción negativa ante las personas de etnia gitana con un índice de tolerancia hacia la inmigración en máximos históricos, constatado también en un informe de Ikuspegi del pasado mes de octubre. La buena noticia puede estar en que la sociedad vasca es consciente de la discriminación que existe hacia al etinia gitana, lo que para la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, puede suponer el primer paso para la solución: “La sociedad vasca es consciente de la situación de discriminación e insuficiente integración que sufre la población gitana y gracias a esa consciencia, sabemos que conseguiremos frenar este y otros tipos de discriminación”. La encuesta, denominada 'Nertu 2022: Percepciones y actitudes hacia las personas gitanas' es la primera que realiza este observatorio en este campo, y muestra que, aunque la mayoría de los vascos se declaran abiertos "hacia la diversidad en general", "reconoce la existencia de realidades discriminatorias en Euskadi y manifiesta una actitud de rechazo frente a las mismas", la cosa cambia respecto a determinados grupos. "Estas tendencias generales positivas se vuelven algo más comedidas en relación con algunos grupos, entre los que destacan las personas gitanas o las musulmanas", según señala Julia Shershneva, directora de Ikuspegi. "Sobre todo en lo que se refiere a los espacios de relación íntimos" en los que existe una convivencia. Los datos lo dejan claro: Menos del 40% de los encuestados por Ikuspegi declaran que aceptarían vivir en el mismo barrio o bloque en el que vivan muchas personas gitanas, mientras que el 40,9% intentaría evitarlo y el 15,3% lo rechazaría de plano. A la hora de alquilarles una vivienda , algo más de cuatro de cada diez personas reconocen que evitarían alquilar o no alquilarían su vivienda a una persona gitana. Y este mismo porcentaje se aplica a los que no quieren que sus hijos compartan aulas con menores gitanos: Cuatro de cada diez encuestados evitarían o directamente rechazarían para sus hijas e hijos un centro escolar en el que estudien muchos menores de etnia gitana. Tampoco las personas gitanas lo tienen fácil a la hora de busar un empleo. Según el informe "casi tres de cada diez personas declaran que, si tuvieran que contratar a alguien, a igualdad de formación y experiencia, evitarían contratar o no contratarían a una persona gitana". Todos estos datos contrastan con las respuestas cuando se pregunta a los encuestados por relaciones e interacción con personas gitanas: La gran mayoría, más de nueve de cada diez personas encuestadas, manifiesta no tener problema en cuanto a relacionarse con personas gitanas en el contexto laboral y educativo, ni con que estas desempeñen un rol superior (de dirección) o igual (compañero de trabajo o estudios). Fruto de esta encuesta Ikuspegi ha elaborado un índice sintético que resume la actitud y la posición del conjunto de la población hacia las personas gitanas en Euskadi. Este Índice vasco de apertura hacia la población gitana 2022 mide el grado de apertura, la actitud más o menos abierta y las posiciones más o menos tolerantes que la sociedad presenta hacia las personas gitanas y se mueve entre los 0 puntos (posiciones más cerradas e intolerantes) y los 100 puntos (posiciones más abiertas y tolerantes). La puntuación obtenida este primer año es de 54,36 puntos. Poder cifrar este índice permitirá a Ikuspegi ver su evolución y monitorizar futuros cambios. "Una deuda social que nos atañe a todos" En la presentación del informe, la consejera Beatriz Artolazabal ha hecho hincapié en que "la lucha contra el antigitanismo no es solo una cuestión gitana, es una deuda social que nos atañe a todas y todos, a las instituciones, a los colectivos que representan al Pueblo gitano, y al resto de individuos que conformamos nuestra sociedad". Artolazabal ha considerado que, pese a la "dura fotografía" que muestra el barómetro, la percepción de discriminación que comparte el conjunto de la ciudadanía con el pueblo gitano vasco sirve para reforzar, "con evidencias científicas", el trabajo que se viene realizando con los colectivos que representan a las personas gitanas en Euskadi, así como las medidas puestas en marcha a través de la 'Estrategia Vasca con el Pueblo Gitano 2022-2026'. Además, considera necesario un 'Pacto Social contra el Antigitanismo'. El Departamento de Políticas Sociales se ha comprometido a iniciar este año la elaboración del Anteproyecto de la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación, que tendrá en el antigitanismo, uno de sus ejes.

elDiario.es

De esas más de 100 personas muchas eran jóvenes africanos que querían alquilar la habitación.

Y ahí mi amiga se dió de bruces con sus prejuicios racistas (sintió que no quería compartir casa con alguien a quien en principio y sin tener claro el porqué consideraba problemático) y con el #racismo estructural que sumado a sus prejuicios hace casi imposible para los jóvenes negros poder alquilar una habitación en las condiciones en que lo hacemos nosotras.

Ella, que se considera una persona de izquierdas y buena gente, se descubría eligiendo una tranquilidad basada en prejuicios que no sabía que tenía.

Y me comentaba que si ella, que no se había considerado racista, estaba actuando así, no se quería ni imaginar como lo haría un racista declarado.

Un rato después llegó a la conclusión de que en la práctica eso no cambiaba en absoluto las posibilidades de un joven negro y africano de encontrar una habitación en un piso compartido.

Es jodido cuando la violencia estructural que viven otras personas te explota en la cara.
Cuando te das cuenta de que la criminalización hacia quien se encuentra en una situación más vulnerable que la tuya te permea.
Cuando eres consciente de que puedes acceder a cosas que hacen tu vida vivible y que otras personas no.
Que eso viene dado por una estructura racista (ley de extranjería, contratos de alquiler, no convalidación de titulaciones...) que te beneficia y te da poder de decisión

A mi no me ha pasado con la #vivienda, pero sí con otras situaciones que considero prioritarias en mi vida, y no siempre he sabido como enfrentarlas.

Y creo que eso no nos ha pasado sólo a mi o a mi amiga, si no a cualquiera que sea blanca y europea y haya tenido que lidiar con situaciones que envuelven a gente que está peor que nosotras.

Podemos enfrentarnos a nuestros prejuicios, y eso es muy importante y a veces logramos hacerlo nosotras solas (otras veces no)

Pero también tenemos que atacar las estructuras, y eso sólo podemos hacerlo colectivamente

Trabajar en colectivo destruye muchos de los prejuicios que nos impregnan aunque creamos que no

A mi el sindicat de #habitatge de mi barrio me ha servido para conocer, cambiar y sobre todo actuar

Y para darme cuenta de la cantidad de mierda que llevaba y llevo interiorizada

Porque como reflexionaba mi amiga, ser consciente de las violencias que ejerces, y no cambiarlas, en la práctica no sirve de nada

Y si la noticia que enlazaba al principio me ha traído este recuerdo es porque el #antigitanismo es una de las formas de #racismo más invisibilizadas y arraigadas en nosotras.

Y lo que pasa en Euskadi también pasa en Catalunya (donde vivo) y en Madrid (de donde soy).

Y no sé si ha me he expresado en términos opuestos en cuanto a responsabilidad individual y lucha colectiva (y no es esa mi intención).

A lo que me refiero es a que hace falta que nos paremos e intervengamos ante una redada racista, o cuando vemos una actitud tránsfoba o cuando oímos que están maltratando a nuestra vecina o explotando a una compañera en el trabajo.

Pero también juntarnos para deshacer las estructuras que hacen posible estas violencias y que individualmente no podemos ni arañar

@Pericopin gracias por compartir todo este hilo 💪🌱🌱🌱
@Gacela1980 gracias a ti por compartirlo 😘
@Pericopin que duro
@Cira y qué cotidiano
@Pericopin sí, y que cercano se hace...en fin, abraçada i esperances ;)
@Cira igualmente, y lucha colectiva 😘