"Nuestro Palacio de los Sueños, creado por deseo expreso y directo del Sultán Soberano, tiene como misión clasificar y examinar no ya los sueños aislados de personas individuales, las cuales, por una u otra razón, constituían antes una esfera privilegiada y detentaban en la práctica el monopolio de las predicciones mediante la interpretación de los signos divinos, sino el Tabir Total, dicho de otro modo, el sueño de todos los súbditos sin excepción (...) Alá lanza su sueño premonitorio sobre la superfície del globo terráqueo con idéntico descuido que arroja una estrella o un rayo (...) Es tarea nuestra vigilar donde cae ese sueño"