Para quienes penséis que el activismo no sirve de nada:

Hoy recordamos a los activistas en contra del abuso sexual en la Iglesia que en 2013 hicieron en un Papa dimitiera.

Contaron su verdad, buscaron justicia (hasta llevando al Ratzinger a la Haya), y no han parado desde entonces.

Se han conseguido leyes para evitar la prescripción de estos delitos, pero queda mucha justicia, memoria y reparación por lograr.