La mayor ayuda que puede recibir una persona deprimida es la comprensión, la empatía por parte de su entorno.

Aunque tú no lo sufras, ten en cuenta que esa persona realiza un esfuerzo enorme por levantarse y salir cada día de la cama.

No vive, sobrevive. Se siente tremendamente sola y se ve a sí misma siempre un estorbo para el resto.

Trata de no ponérselo aún más difícil, por favor.