Un reciente metaanálisis confirma que el descenso en el recuento de espermatozoides es global y alcanza un 50% desde 1973.

De seguir la tendencia, en cuestión de décadas será imposible tener hijos sin técnicas de reproducción asistida.

https://academic.oup.com/humupd/advance-article/doi/10.1093/humupd/dmac035/6824414?login=false

Hace unos meses también se publicó que la pubertad se está adelantando a razón de 3 meses cada 10 años desde los 70.

https://elpais.com/salud-y-bienestar/2022-06-08/la-pubertad-empieza-antes-el-inicio-del-desarrollo-del-pecho-se-adelanta-un-ano-en-cuatro-decadas.html

En ambos casos las hipótesis apuntan a los mismos culpables: obesidad, plásticos y disruptores endocrinos.

Sobre la obesidad ya estamos tomando medidas, pero los plásticos son cada vez más frecuentes y las únicas medidas son sobre los de un solo uso.

Mucho peor es el tema de los disruptores endocrinos. Sabemos que alteran el equilibrio hormonal, de ahí su nombre.

¡Y seguimos usándolos hasta en envases de alimentos!

Antes se usaban en los biberones, se prohibió por su evidente peligrosidad.

Pero da igual. Mientras se sigan utilizando, acabarán llegando a todas partes, al igual que los microplásticos. Los hay en la Antártida, en el torrente sanguíneo y hasta en la placenta. Es imposible escapar de ellos.

https://www.univadis.es/viewarticle/los-microplasticos-impregnan-la-placenta-humana-736767

Los microplásticos impregnan la placenta humana

Investigadores en Italia han identificado fragmentos de microplástico en cuatro placentas humanas que fueron donadas para estudio después del parto.

Los microplásticos impregnan la placenta humana | Univadis

La industria argumenta que los ensayos no demuestran que en las cantidades que se utilizan tenga efectos negativos en humanos.

Lo mismo que decían de el tabaco, el plomo en la gasolina y tantas otras cosas. Pero se demostró que lo sabían y lo ocultaron.

Probablemente en unos años nos parecerá una barbaridad que se permitiera su uso sabiendo sus efectos, como en los casos anteriores.

Todo, una vez más, para proteger los intereses económicos de unos pocos.