La motivación te ayuda a empezar; la disciplina te mantiene en marcha.

Pero, ¿cómo se desarrolla la disciplina?

Siempre he encontrado que comenzar de a poco es la clave.

Un cambio, un hábito, una acción o una meta a la vez.

Luego sigues trabajando, sigues creciendo y sigues apareciendo a diario.