Sólo pido que los que vengan para acá dejen de tocar los cojones con lo políticamente correcto, el lenguaje que no molesta y esas gilipolleces.
Quiero poder decir MARICÓN sin que me tachen de machista y decir MONGOLO sin que me tachen de insensible y decir HIJO DE PUTA sin que me digan grosero.
Ofendiditos: me podéis comer los huevos por detrás
¡Buenos días, tiesos!