Entrar a Twitter se ha convertido en algo parecido a hacerle una visita a un paciente que está grave en el hospital. Entras para ver que tal está, te quedas un rato y te vas sin saber muy bien si será la última vez que lo verás vivo.
@illustietor la verdad es que yo no me vine por el estropicio del niñato malcriado.
Me vine porque estaba ahíta del ambiente crispado y de la invasión #fascista. Muy agotador estar tolrato bloqueando fachas.
Ni me he traído seguidores: todos contagiados de odio y extremalizados.
@Madai en Twitter cada cual se monta su TL y Mastodon tampoco te va a librar de eso (excepto que escojan una instancia súper moderada, lo cual a mi me parece demasiado autoritario y me agobiaría). Yo no he tenido que usar casi nunca el block en Twitter (casi siempre era para bloquear cuentas que patrocinaban tweets) y tenía una TL muy limpita, hablando de cosas frikis casi siempre.
@illustietor sí, yo también era selectiva con el grupillo que formábamos.
Lo que ocurre es que al twittear cualquier cosa en los perfiles de personas que crispan a cierto sector radical e intolerante con las ideas distintas a las suyas (de ambos lados, eh!) te venía una avalancha de haters encima difícilmente soportable.
No sé si estas personas públicas se crearán cuenta en mastodon y de qué manera. Seguro se traerían a sus detractores consigo.
Hablo de políticos básicamente.
Yo creo que seguirán #alOtroLado y confío que aquí sigamos siendo gente de mente abierta que debate desde el respeto.
Eso es lo que he visto de momento y me ha enganchado.