Yo ahora mismo estoy entre un 50% de que Twitter se va al guano y un 50% de que va a acabar gentrificado.

Pero ni es una gentrificación como la de ahora donde las tiendas del barrio son sustituidas progresivamente por una tienda macrobiótica donde te venden legumbres que abren tus chakras a 50€/kg, sino como cuando llegan los israelitas a un barrio palestino y echan a los residentes a hostias, demoliendo todo lo que no les gustaba y aplicándoles leyes de segregación

La cosa es que esta segunda opción, si no estás entre las víctimas de la depuración, puede implicar que tardes tiempo en darte cuenta de hasta que punto la red social es diferente, porque tu aún no estarás recibiendo ningún trato distinto.

De ahí que tantos estén aplaudiendo ante la restauración de cuentas suspendidas de ultraderecha (sí, ya ha empezado), porque a ellos no les afecta e incluso ver a alguien distinto a ellos les molestaba.

Es un speedrun del alzamiento del fascismo, si.

En cualquiera de los dos casos el tuiter que conocías ha muerto. En el segundo, según la gente con la que interactuases, simplemente tardarás en darte cuenta de que su cadaver huele.
@agorer no podría haberlo resumido mejor. Chapó