Una de mis escritoras preferidas es Maryse Condé porque habla sin tapujos sobre el colonialismo, el racismo y la maternidad no deseada. Además, en todas sus obras hace una feroz autocrítica, es muy honesta acerca de sus propios errores. Sus novelas son excelentes, pero lo que más me gusta son los dos tomos de su autobiografía: Corazón que ríe, corazón que llora y, sobre todo, La vida sin maquillaje, en la que describe su vida cotidiana en distintos países de África.
