Con respecto a mi dilema sobre si jugar a Animal Crossing al final lo que hice fue empezar una partida nueva desde 0 con Aitor.

Él es el decorador oficial y yo el proveedor de materias primas.

Perfecta simbiosis.

Aitor: ¿Por qué no decoras tu casa?

Yo: Porque no he sacado la madera de todos los árboles, aún no he pescado y tampoco he cazado bichos después de buscar los fósiles y picar todas las piedras. Duh.

Yo: ¿Por qué no recolectas los tomates?
Aitor: Porque queda bonito el huerto.
Yo: Vale recojo la mitad.