He ido al Carrefour y he aprovechado para pillar un USB que me hacía falta. 50 modelos distintos y solo un fabricante indicando la velocidad de lectura (y la de escritura pero en letra minúscula y mediante fórmula matemática)

Me alucina lo normalizado que está el que los productos electrónicos tengan un 0 cientos por ciento de información técnica en los embalajes.