La reunión estaba plagada de nervios. De un lado, las principales firmas de Wall Street, del otro, la Reserva Federal. El propósito era salvar al banco en problemas desde hacía tiempo y abrumado por las hipotecas subprime. Como si se tratara de dos autos enfrentados a toda velocidad, ninguna de las partes cedió en sus pretensiones (el Estado ya había puesto mucho dinero en caso similares) y el resultado de la colisión fue la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre del 2008. Su hundimiento se convertiría en el símbolo de una crisis económica que tendría repercusiones negativas en todo el globo. Sin embargo, no sería así para todos, el Presidente Ejecutivo de la entidad, embolsó una indemnización de u$s 53 millones más allá de haberla llevado a la ruina. Como no recordar entonces la breve reflexión de Bertolt Brecht quien supo decir sabiamente “Robar un banco es un delito, pero más delito es fundarlo”
#EfemeridesRock
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