Que delirio emocional y peligro para la salud que es el dióxido de cloro. Mí Dios.
No es un problema de inteligencia, o no solamente. Es otra cuestión.
Es muy preocupante la confusión desde donde se mira y evalúa está y otra información, se pone en el mismo estante la evidencia, la fe, los deseos y los prejuicios. Nada bueno puede salir de esto, sobre todo en momentos tan complicados.
Y volviendo específicamente a ese brebaje "milagroso", no tomen esa poronga, por favor.