No puedo entender cómo sindicatos como USTEA que han renegado abiertamente sobre el pin parental, montan ahora una mesa redonda para debatir el tema. Pero vamos a ver, !que no hay debate! No podemos seguir el juego al fascismo y permitir que sigan marcando el debate social y político. Es darles voz, es darles más peso social del que deberían tener. Y ellos lo saben y lo usan muy bien.