Cómo el gobierno no regule el margen que se llevan los intermediarios y las energéticas, la subidas de salarios no mejoran la vida de la gente. Las multinacionales seguirán regulando el precio de los alimentos a costa de los agricultores, ganaderos y consumidores. Y las energéticas subirán precios. No sólo es mejorar salarios, es intervenir para, con él, hacer más cosas. Dar valor a quienes de verdad trabajan.