[HILO] SOCIALISMO DEL S.XXI.

El socialismo del Siglo XXI es una nueva teorización de ciertos autores, en su mayoría europeos, que deciden elaborar este pensamiento para dar una base teórica a la revolución bolivariana y a todo el proceso que se inició en Latinoamérica.

Digo nueva teorización, pero en realidad sus planteamientos son muy viejos, se retrotraen a la época de la segunda internacional, sus planteamientos como ahora veremos son los que ha defendido el reformismo durante su historia.

Para justificar su falta de consistencia aducen que es algo que está por construir o que se está construyendo, llevan casi 20 años así y no han tenido un gran avance que digamos, uno de los máximos referentes en este desarrollo teórico es el conocido alemán Heinz Dieterich con su obra “El Socialismo del Siglo XXI”.
Puede que no tengan muy clara ni su propia teoría, pero lo que si tienen muy claro es la necesidad de mostrar su alejamiento y rechazo al socialismo científico, al socialismo marxista-leninista, que sería para ellos una especie de engendro vertical y antidemocrático, muy distinto a su socialismo que sería más democrático y humano.
Como si el socialismo necesitara apellidos, el socialismo ya es democrático de por sí, el socialismo de Lenin y Stalin ya era democrático para las amplias masas de por sí, sin necesidad de ponerle el apellido democrático. Se creen que están innovando algo, ya el revisionista Bernstein hablaba de socialismo democrático y lo único que pretendía era el mantenimiento del capitalismo.
Su socialismo del siglo XXI acoge en su seno un popurrí de referentes difícil de digerir para alguien con un mínimo de cultura, su pensamiento se basa principalmente en “ideas” de los libertadores de América latina y cogiendo de aquí y de allá referentes puntuales hasta nuestros días. Entre los principales dirigentes se encuentra gente de la calaña de Bolívar, Sucre, Fidel Castro, Trotsky y Jesucristo.
Cómo es posible que la base teórica del socialismo sean personajes históricos que en el mejor de los casos son liberales burgueses u oligarcas como Bolívar y que su pensamiento suponga un avance por encima de los aportes de la revolución de Octubre, que es muy posterior a ellos.
Sólo la ciencia del marxismo-leninismo y la implantación consecuente de la dictadura del proletariado puede salvaguardar los intereses de la clase obrera e impedir los intentos de restauración del capitalismo. Todo lo demás no son más que quimeras idealistas.
Parten de la base de que la cuestión de la propiedad no es vinculante a la consecución del socialismo, en otras palabras, no apuestan por la socialización de los medios de producción, por la eliminación de la propiedad privada.
“El dogmatismo del discurso de los años treinta que confunde el problema del socialismo con el problema de la forma de la propiedad”. – Rafael Correa reproduce el pensamiento de Dieterich, en el Foro Internacional Socialismos del siglo XXI (Quito, agosto de 2007) calificó como insostenible la eliminación de la propiedad privada.
Qué quiere decir esto: Pretenden implantar el socialismo no como una conquista del poder por parte de la clase obrera con la consecuente destrucción de todo el orden burgués, lo pretenden hacer es pequeñas adaptaciones, reformas desde la superestructura del estado capitalista sin destruir ésta, e implantando una nueva con la que poder realizar medidas en la base de la sociedad, en la estructura económica. Pretenden instaurar el socialismo desde el capitalismo, desde la base económica capitalista
Los apologistas del socialismo del siglo XXI hablan de democracia participativa, que para ellos es sinónimo del propio socialismo del siglo XXI, no queda muy claro que es para ellos la democracia participativa, exceptuando explicaciones insulsas de qué es que el pueblo participe activamente en la toma de decisiones, poco más dicen al respecto, cuestión que tampoco aporta mucho a esclarecer qué es realmente.
Lo que si tenemos claro es su afirmación de que en Venezuela ya hay democracia participativa, cosa que según ellos les va a llevar prácticamente a la no necesidad del estado con su desarrollo. Por lo tanto para ellos la democracia participativa, el socialismo del siglo XXI es aquella en la que se permite la propiedad privada y la explotación del hombre por el hombre, pero con más derechos para las clases humildes, que además pueden participar en referéndums para decidir ciertas cuestiones.
Pero he aquí la gran pregunta: ¿Qué avance supone esto frente a los socialdemócratas que gobiernan y mantienen el estado del bienestar en los países nórdicos? ¿En qué se diferencia esta democracia participativa de la apuesta de Bernstein o del eurocomunismo? ¿De verdad piensan que van a engañar al mundo haciendo pasar esta aberración “socialista” por socialismo? Creo firmemente que no, que es una cuestión de tiempo desenmascarar esta farsa.
Otro gran pilar de este socialismo del siglo XXI es la apuesta por instaurar un estado no-clasista, como si eso fuera posible, el estado es el producto de la contradicción antagónica entre las clases sociales, no puede existir un estado no clasista, es una aberración y una incongruencia afirmar tal cosa, solo un necio o un embaucador podría afirmar esta cuestión e intentar inculcarlo en las masas.
Esta necedad del estado no clasista tampoco representa nada nuevo, ya se desarrolló con otro nombre cuando los revisionistas soviéticos que destruyeron el socialismo en la URSS apostaron por el gobierno de todo el pueblo. Y ya sabemos cómo acabó, de la misma forma que va a acabar la situación en Venezuela sino se hace algo pronto.
El socialismo del siglo XXI defiende la existencia de la propiedad privada, su apuesta económica no es el socialismo, es el desarrollismo Keynesiano, nos lo quieren pintar de rojo pero lo que ellos han construido no es socialismo, sino es capitalismo disfrazado.
Aquí muchos teóricos de internet clamarán al cielo poniéndome de vuelta y media, recordándo que en la URSS la propiedad estatal convivió con la propiedad privada, y que miremos el ejemplo de la NEP. 
La primera diferencia de la URSS con Venezuela es que en la primera es la clase obrera la dominante, ha pasado de ser la dominada a ser la dominante, ha implantado su dictadura y todas las acciones se realizan para acabar con el capitalismo.
Ahora bien, al principio es verdad que hay convivencia con otras formas de propiedad e incluso convenios con capitalistas, porque el nuevo estado no tiene aún la capacidad tecnológica y científica para desarrollar las fuerzas productivas, pero una vez adquirida (todos los esfuerzos van en esta dirección) esta cohabitación va reduciéndose hasta ser prácticamente eliminada. 
La NEP es el mejor ejemplo, en cuanto se tuvo la capacidad de desarrollar las fuerzas productivas se acabó con la NEP. La NEP es una fase de recrudecimiento de la lucha entre el capitalismo agonizante, y entre el floreciente socialismo, en el que la victoria es marcada por si la clase obrera, se convierte realmente en la clase dominante. Hecho, que vuelvo a repetir no ocurre en Venezuela.
Esta fase tiene un carácter temporal limitado, y relativamente corto. Los bolivarianos y los castristas no hacen más que justificar su política capitalista, argumentándose en la NEP, pero lo que no pueden entender estos revisionistas, es que lo que marca la diferencia entre la NEP y su proceso, es el carácter cualitativo de quien es la clase dominante.