La leche sin lactosa, por tanto, es un producto destinado exclusivamente a personas con intolerancia a la lactosa, aunque a menudo la publicidad vaya dirigida al público general. La estrategia de marketing puede inducir a error, ya que presupone que estos productos son beneficiosos para todo el mundo cuando en realidad no es así.
Esto se remonta a la época primitiva. Cuando los humanos eran recolectores de alimentos y vivían de la caza, las mujeres solían darles el pecho a sus hijos hasta los tres años y el niño ya no bebía más leche en toda su vida. Pero cuando se produjo el actual período interglaciar, que propició la multiplicación de la especie humana y el incremento de la competencia por los alimentos, los hombres, que muchas veces iban a cazar y volvían sin nada para comer...