Agustín Otxotorena echándole un par de huevos (aupa sus huevos vascos) poniendo a la escoria escuálida fascista y narcorastroja en su lugar, donde se merece, en el estercolero de la historia. A llorar a la llorería, Guaidólar.
@OctubreRojo1917 esta es la gente necesaria.