Quiero hacer una reflexión sobre la guerra yanki-iraní.
Vivo a escasos kilómetros en línea recta de la base de Rota. Recuerdo el sonido de los bombarderos sobrevolar mi pueblo camino de Libia en 2011. Siempre a la misma hora, como un reloj, a las 21:00, durante meses.
Es un sonido horrible aún sabiendo que esas bombas no caerían en mi pueblo (lamentablemente caerían apenas una hora después en Trípoli).
Ahora tengo miedo, de volver a escuchar esos motores. (1)