«¡... esto de no tener entre los hombres los asuntos la facultad de verbalizarse, a fin de reducir a nada a los individuos hábiles en hablar! Por el contrario éstos, en la actualidad, con el torrente verboso de su boca ocultan las mayores verdades de modod que no se cree lo que hay que creer»
Ión (Eurípides, 480-406 a.n.e.)